*
—Ya era hora, ¡el desayuno está listo! —bajándome del auto, veo a la amiga de Alex viniendo hacia nosotros con los brazos abiertos—, no se imaginan la angustia de todos nosotros, es que el pan tostado se ha quemado y por más que lo intento, me acabé la bolsa de pan.
—¿Pueden usar otra? —le responde Alex con un tono tosco.
¿Hmmm?
¿Por qué el tono de voz de Alex ha cambiado?
Volteo a ver a Alex por unos segundos, ya que luego desvié mi mirada a la entrada de la casa, buscando los ojos de mi her