—¡Dios mío! Te lo dije, tenemos que correr —la señora está a punto de desmayarse—, te dije que él es un demonio.
Mi corazón está a punto de salirse, mis pies se ha congelado y mi mirada no se aparta de la de él. ¿Quién es este tipo?
Luego de unos minutos los gritos de mi hermana me hacen entrar en razón. Mi hermana está aterrorizada y todo por culpa de este imbécil.
Esto no me parece gracioso.
¡Maldito, dark!
—¡Vamos a morir! —grita la señora.
Me desespero e inmediatamente obligo a mis pies a c