—No tienes otra opción —dijo con calma y entrelazó los dedos antes de apoyar su barbilla de barba gris en ellos—. Ya veo, ya le tienes miedo a Draco y él ni siquiera ha hablado contigo —dijo y ella miró hacia abajo.
No sabía por qué, pero le tenía más miedo a ese hombre que a Dexter.
Aunque por primera vez ni siquiera ha hablado con ella, el poder y el aura dominante que emana de él exigen una sumisión absoluta y eso la asusta.
—No te preocupes, no es impulsivo como Dexter, pero preferiría que