Draco tenía la mandíbula tensa y estaba molesto por la repentina necesidad de su presencia en el consejo.
Tenía su horario establecido para la semana. Había millones de cosas pendientes que debían completarse esta semana, pero el consejo decidió convocarlo de la nada cuando tuvo una reunión muy importante con los asesores a las pocas horas.
Draco no esperó para saludar a nadie mientras irrumpía directamente en la enorme sala de reuniones donde ya estaban sentados todos los miembros del consejo.