Su declaración la había dejado sin aliento pero aún así, ella intentó forcejear, sus manos buscaron el apoyo en la pared para impulsarse lejos pero él fue más rápido.
Con una sola mano grande atrapó sus muñecas y las llevó detrás de ella con un agarre brutal, inmovilizándola contra la superficie fría.
Su cuerpo la cubría por completo desde atrás, su peso la mantenía clavada, sin escapatoria.
—No... espera —jadeó ella pero el roce de su erección dura contra su trasero la hizo temblar traicioná