Capítulo 88.
El tiempo pasa y la voz se corre, todos los miembros de la manada se enteran que la Luna está debatiéndose entre la vida y la muerte, por un envenenamiento de extracto de plata.
De forma contundente le llega por el enlace mental la noticia a Dionisio quien comienza a vestirse de forma desesperada.
Luz quien se encuentra completamente adormecida por el placer que la recorría después de un maravilloso orgasmo, lo toma de la muñeca.
— No te vayas, no me dejes…
— Déjame ir…
— Por favor, de cualquier