Iniciando la semana, a primera hora de la mañana, Noah fue a recoger a Allegra y a Mirai para llevarlas al trabajo de ella
—¿Ya están listas? — dijo después de saludarlas
—Si, ya estamos listas— dijo la pelirroja
—Papá Noah, es cierto que van a tomar turnos para cuidarme un día tú un día mami— la niña hablaba con ilusión
—Sí, preciosa— la tomó en sus brazos— ahora como soy tu papá te voy a cuidar yo también
—Qué bien— dijo abrazándolo— me gusta tenerte como papá
—Y a mí me encanta tenerte