AMÉRICA
Termino de vestirme cuando Bryce vuelve a entrar a la habitación, esta vez se nota pensativo, va con el teléfono en mano, luego lo deja sobre el tocador, se le ve contrariado y eso me preocupa.
—¿Te sientes bien? —le pregunto.
Él levanta la mirada, solo que ahora no está el mismo brillo de hace quince minutos, el mismo que destellaba de sus ojos cuando me miró.
—¿Te sucede algo? ¿Es la empresa? —le pregunto.
No deja de observarme con esa mirada muerta y comienzo a molestarme, sin e