Las horas fueron pasando, Diego se encontraba en la oficina con los asesores y su gente de administración, por alguna razón se encontraba ansioso, su corazón latía con fuerza, aunque intentara concentrarse en la reunión no podía lograrlo.
En todos estos días que no ha podido conversar y hacer las paces con Mateo, sentía lo mismo pero esta vez era mayor.
Miraba su teléfono a un lado constantemente, estaba como loco deseando llamar a Mateo y cerciorarse de que todo estaba bien, pero sabía que si