Los días pasaban, no lograba que Diego se apartara de mí. Cuando iba a su departamento insistía a que yo vaya con él.
La verdad no me molestaba en absoluto, pero si me preocupaba, necesitaba saber más, algo sucedía que no quería contármelo.
Aunque leyera sus pensamientos no podía descubrir que tenía oculto, pero estaba seguro que se trataba del encuentro entre su Alfa y mi Omega.
Siento mi celo cerca y comienzo a tener la necesidad de protegerme.
Diego no estará dispuesto a alejarse, pero mi ma