—Necesito conversar contigo sin que él esté presente.
Siento la furia de Diego, estaba por estallar, sus manos hacían puño, no le importaba siquiera que fuera su padre quién lo estaba incitando a reaccionar, debía pensar rápido o esto terminaría en un enfrentamiento donde yo estaría en medio, y les patearía el trasero a ambos.
—¡Mateo es mío! — Sabía que estaba luchando, me había prometido controlarse.
—¡Es un Alfa! — Doy un brinco de la silla rápidamente abalanzándome sobre Diego cubriendo su