Selene apareció en el consejo y se encontró allí con Apollo.
—¿Dónde está Artemis? —preguntó.
Apollo se giró para mirarla. Supo al instante que algo andaba mal con Selene. ¿Por qué buscaba a Artemis con esa expresión en el rostro?
—¿Estás bien? —preguntó, y ella lo miró fijamente.
—Solo dime dónde está Artemis —inquirió.
Apollo suspiró. Sabía que ella todavía estaba enojada con él. —Está en la biblioteca —respondió, y antes de que pudiera decir algo más, Selene desapareció, reapareciendo en la