—¿Vas a seducirla? —Bryce soltó una carcajada—. ¿Estás seguro de eso?
—Ya verás cómo hago que se enamore perdidamente de mí. Ya está colada por mí, lo sé. Solo tengo que ponerle un poco más de emoción al asunto.
Bryce negó con la cabeza.
—¿Por qué tengo el presentimiento de que esto no es una buena idea?
Dominic resopló.
—Por eso odio contarte algunos de mis planes. ¡Siempre arruinas la sorpresa!
Bryce volvió a reír.
—Es que esta idea es bastante absurda. No digo que no puedas lograrlo. Lo que