—¿Quieres matarme? —preguntó Selene mientras él le pasaba agua.
Cuando terminó de beber, dejó el vaso y lo fulminó con la mirada.
—Lo siento. Solo estaba diciendo lo que vi —hizo un puchero Apollo.
—¿Qué te hizo decir algo así?
—No olvides que también soy un chico.
—No, eres un dios —lo corrigió.
—Pero ahora soy un chico —insistió él—. Vi cómo te miraba, y creo que no le gustó verte hablando con otro hombre.
—Estás equivocado, Apollo. Dominic me odia a muerte. Él es el chico del que supuestamen