Pov Leina
—Pero si eso es lo que hace tu compañero Leina, parece que nunca has visto sus sesiones de tortura, ¿cierto?
Me quedo en silencio porque él tiene razón. Bastian nunca me ha dejado presenciar nada; mis enemigos los trata él a su manera y solo me daba pequeños abrebocas sin detallar demasiado.
«Él siempre nos cuidó incluso en ese aspecto; prefería mancharse las manos de sangre antes de que nosotras lo hiciéramos».
La escena ante mí se estaba volviendo algo horrible. Sheila grita