Pov Bastian
Las cadenas comenzaron a ser jaladas, arrastrando sus cuerpos a las oscuras prisiones. La piel se abría a carne viva y la sangre manchaba la tierra bajo sus cuerpos.
Gritaban tratando de pedir misericordia, pero yo no se las daría.
Fueron asegurados a las paredes, sellando las rejas. Sus sollozos y lamentos estaban a la espera de que vendría ahora.
—Retírense.
Todos asintieron sin decir nada, apagaron las antorchas antes de salir, dejando todo completamente a oscuras.
Me quité las p