Pov Ava
Me acerqué lentamente a él, aunque no me acostara directamente a su lado. Aún tenía mis reservas y Leina aún andaba de bella durmiente para saber si realmente quería al mismísimo Rey de los bárbaros como compañero.
Su mano pasaba por mi pelaje con suavidad. Algo en ese simple roce me estaba adormeciendo.
Tenía miedo; no quería de nuevo ver esos cuerpos en un mar de sangre corriendo por mis pies.
Mis ojos se fueron cerrando lentamente, llevándome a un sueño profundo donde no hubo pesadil