Punto de vista: Kayla
—Uf—, gimió Annabelle con esfuerzo mientras apartaba al guerrero corpulento de su prima.
Anabelle respiró hondo en cuanto apartaron al soldado.
El hombre pesaba una tonelada; pensó que iba a morir.
Anabelle se compadeció de Kayla y le tendió una mano, ayudándola a ponerse de pie.
—Gracias —exclamó Kayla, y cuando se dio cuenta de lo que había dicho, añadió inmediatamente:
—En realidad no lo digo en serio, así que no le des importancia.
Anabelle ocultó su rostro y sonrió,