Punto de vista de Arwen
Todo en aquella mansión olía a peligro.
No era una forma de hablar. Literalmente olía a peligro, con esa precisión olfativa que había desarrollado desde niña sin entender del todo de dónde venía ni por qué funcionaba cuando la mitad de mi sangre no debería permitírmelo.
El aire estaba cargado de feromonas Alfa, vino caro, madera antigua y poder. Un poder tan denso que hacía difícil respirar.
Y yo no pertenecía allí.
Mientras Lucien bromeaba con Annia cerca de las enormes