Punto de vista de Arwen
La oficina del Alfa Supremo de Blackmoon ocupaba el último nivel de la Torre Draven.
Desde sus enormes ventanales podía verse prácticamente todo el territorio de la manada: los bosques oscuros, las montañas cubiertas por neblina y los caminos por donde patrullaban los guerreros.
Creo que jamás se acostumbraría a aquello.
Ni al poder de Kael.
Ni al hecho de que él fuera capaz de intimidar a un Consejo entero con una sola mirada.
Ni a lo ridículamente atractivo que se veía