Punto de Vista de Arwen
Tres días.
Tres malditos días.
Tres días desde que desperté en la Fortaleza Draven con el sabor del miedo todavía pegado a la lengua y la sensación de que algo dentro de mí no había terminado de volver a su sitio.
Tres días desde que mi mente se rompió dentro de aquella habitación helada.
Y tres días desde que Kael Draven decidió convertirse en mi sombra.
No me dejaba caminar sola.
No me dejaba bajar escaleras.
No me dejaba vestirme sin ayuda.
Ni siquiera me dejaba sost