Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo puedo evitar sentirme impotente porque no he protegido bien a mi bebé, sin embargo, parece que la vida me da una nueva oportunidad para seguir cuidando a mi hijo, ya que, unos brazos fuertes me sostienen mirándome con sorpresa.
— ¡Oye! — dice el chico ave mientras yo imploro que no sea producto de mi imaginación.— Dime que no es un sueño. — imploro con mi cuerpo aun temblando.— Vaya, pareces una gelatina. Una






