Un poco más de dos semanas habían pasado desde que Rodolfo se había dado a la fuga. Luciana había intentado seguir con su vida como si nada sucediera, pero era difícil cuando su vida se encontraba limitada.
Quería salir, visitar algunos lugares, pero era demasiado arriesgado con Rodolfo suelto. Pese a todo lo que había logrado desde que escapó de él, su vida aún estaba sujeta a su existencia. Estaba cansada y quería que todo acabara de una vez.
Una idea había estado dando vueltas en su cabeza