Ignazio despertó desorientado, pero poco a poco lo recuerdos de lo sucedido llenaron su mente. Luciana se había entregado a él, había clamado por sus besos y caricias.
Abrió los ojos y la buscó con la mirada. Un nudo se formó en su estómago cuando se dio cuenta que el espacio a su lado estaba vacío. Se le ocurrieron las peores posibilidades. ¿Y si Luciana se había arrepentido?
Entró al baño y se dio la ducha más rápida de su vida y salió en busca de ella. Primero fue a su habitación, pero luego