Ignazio estaba revisando las historias de sus pacientes cuando su celular empezó a sonar. Era pasada la media noche y apenas se había acomodado para revisar la historia del paciente que había atendido minutos atrás.
Estaba acostumbrado a recibir a llamadas a esas horas, en especial cuando algún paciente se complicaba, pero cuando miró la pantalla de su celular no leyó el nombre alguna de las enfermeras. Era Luciana quien le estaba llamando.
Se preocupó al pensar que algo podía haberle pasado p