Luciana miró en el espejo sin creer que la mujer que le devolvía la mirada era ella. Estaba usando un vestido verde sin mangas que se amoldaba a su cuerpo y le llegaba hasta las rodillas. No era nada demasiado revelador, ni tampoco exagerado para una cena en casa.
Rodolfo jamás le habría permitido usar algo como aquello, algo dejara a la vista los moretones en su cuerpo. Había tenido que asegurarse de que cualquier vestido que escogiera debía cubrir sus brazos y a veces la totalidad de sus pier