41. ¿Y ahora que sientes?
Ana sabía que era culpable de como terminaron explotando todos los acontecimientos de esa forma, pero no pretendía sentarse a llorar por eso, ella los había orillado a ambos a un inevitable enfrentamiento, pero fue su decisión pelearse a puño limpio y ella no pretendía hacerse la sufrida. Había cometido ese error y estaba afrontando las consecuencias de le peor manera, por eso, cuando llegó a casa con la nariz aun sangrando, lloró largo y tendido, desahogando toda la rabia y la frustración, y l