26. Testigos.
Ana se había levantado temprano esa mañana, tenía el cuerpo entumecido por las pesadillas que la habían invadido durante la noche y se levantó ojerosa y cansada. Los sueños la llevaron al límite, donde tenía visiones de la muerte de su hermana, su oficina en in Premiere se inundaba, aunque estuviera en el último piso y un ente raro y sobre natural la hacía escoger entre Eduardo y Álvaro.
—Te ves realmente mal —le dijo Luisa mientras hacía algo en el computador que Eduardo le había regalado y An