A pesar de haberse criado separados y de conocerse solo hacía poco, Dixon y Ethan no podían negar que eran gemelos. La sensación que sentían en ese momento era la misma. Ambos intentaban contener la rabia de salir corriendo para destrozar a aquel macho que había osado tocar a su mate. Sin embargo, y solo porque sabían que su pareja tenía tendencia a que el peligro la rodeara y después de días la habían encontrado, no la habían forzado ni dejado sola. Aun cuando ella no les había dicho nada.
Sab