Clara se quitó la colcha que la cubría de pies a cabeza y soltó una gran bocanada de aire.
-Maldición con esta loba miedosa- había obstinación en su voz.
Se había tenido que forzar a salir de nuevo, aunque gracias a la sangre que había consumido de Dixon no estaba tan cansada como antes. Aun así, necesitó de unos minutos para tener el control total de su cuerpo. La otra Clara ya se había refugiado en su rincón en su mente. No la podía culpar, esta estaba perdiendo fuerzas mientras ella se hacía