Clara mordió su mano en un intento de contener un gemido audible.
-No te cubras la boca, quiero oírte- Dixon le dijo detrás de ella dando una dura embestida. El sonido de las nalgas de ella chocando contra la ingle del alfa fue sumamente audible. Esta vez no pudo contener el gemido dado que él le había aguantado la mano y solo podía sostenerse de la pared de la ducha con su pecho.
-Suave, me duele, animal, AH- Clara jadeó temblando. Si no fuera por el brazo del macho alrededor de su cintura de