Capítulo 91.
Gálata observó a Kiara Blackwood junto a la camilla, mientras inyectaba la dosis del antídoto estudiado en la intravenosa de la alemana.
—Ahora solo nos queda esperar, —dijo con voz tensa. —Lo que no me gustan son las secuelas que esto dejará.
Kiara frunció el ceño.
—¿Cuáles secuelas?, —preguntó de inmediato.
Gálata suspiró.
—El daño en su sistema inmunológico empeoró con cada minuto que tardamos en inyectarle el antídoto—, informó con pesar. —Afectó varias áreas…
—Sé directa—, instó Kiara.