Capítulo 90.
El entorno en el restaurante estaba abarrotado de conversaciones comunes por los comensales, risas, miradas y una paz que pronto sería roto.
Johan pudo percibir la rugosidad en las servilletas de su lado. Mientras tanto la chica de cabello atado evaluaba todo.
Lina apretó la mano de Johan al verlo tomar aire. Él no debía alterarse. Cualquier sobresalto podría ser mortal para él, pero este no pensaba en su salud en ese instante. Que su corazón fallara no era su preocupación. Lo eran Carsten Mü