Capítulo 25.
Anthony atrapó a Génesis contra la pared, su aliento agitado mezclándose con el de ella.
Los ojos oscuros del mafioso ardían con una intensidad peligrosa mientras sus labios recorrían su mandíbula y su cuello. Génesis apenas podía pensar, su mente nublada por la pasión y el riesgo. Sabía que esto era peligroso, que su relación falsa tenía límites, pero en ese momento, solo quedaba el fuego de su deseo y la promesa de algo incontrolable.
La fuerza de uno compensaba el descontrol del otro. No ha