Capítulo 24.
—¿Puedo pilotar de regreso? —pidió Génesis al verlo concentrado en lo que había bajo sus pies.
—¿No estabas enojada?
—No me cambies el tema. —observó su intención de aterrizar. —Tengo casi dos meses sin pilotar uno.
—El tiempo que llevo soportándote. Curioso. —alegó él sin mirarla.
—Justamente el día que por desgracia te conocí, tuve que pilotar uno desde Berlín. —comentó. —Fue un vuelo largo y me dio hambre, así que después de trabajar durante veinte minutos, salimos a comer con… En fin, ese d