Anthony recibió la llamada de su hermana, quien le dijo que había terminado y que quería pasar por Génesis para ir a la prueba del vestido, por lo que quedó de llegar en menos de cinco minutos. Un suspiro agobiado lo hizo relajarse, aunque tener contacto con un caramelo era lo último que quería y la niña tenía la chupeta muy cerca de su abrigo.
—¿Cómo te llamas? —La pregunta de la niña lo hizo girar el cuello. —Mi nombre es Matilda, ¿Cuál es el tuyo?
—Steven —contestó tratando de no tirarla