Capítulo 108.
Ver a Anthony acabar con la vida de cualquier sujeto que se le pusiera enfrente, sin ninguna contemplación, era suficiente para hacer que cualquiera quisiera correr. Encontrarse cara a cara con él, con esas profundas fosas en sus ojos iluminadas por una enorme flama destructiva, era una experiencia totalmente fuera de serie. Sus movimientos eran precisos y letales, cada golpe y disparo ejecutado con una frialdad que helaba la sangre.
Génesis, al verse como objetivo, se defendía con lo que tenía