Capítulo 107.
El oxígeno no daba ningún alivio, al contrario, Era tan asfixiante que fue imposible para todos el tener el control de lo que ocurría. Los francotiradores estaban esperando a tener listos sus objetivos, apuntando a cada uno de los Crown.
Sin embargo, cuando apenas ellos localizaban un punto fijo, sus cabezas fueron atravesadas con una precisión que no tuvieron la suerte de admirar. Desde la distancia, el par de hombres sostenían un rifle con el cañón humeando.
El menor de los dos se incorporó,