Me tambaleé hacia atrás, pero Liam me atrapó, sus manos firmes en mis caderas para mantenerme en pie. Ethan se acercó con el ceño fruncido, pero fue Helena quien habló primero.
—Escuché los susurros… pero recé para que no fueran ciertos —murmuró.
Su voz reflejaba el horror de Emily: el miedo a saber que David tenía a su sobrina, el dolor de imaginar en qué se había convertido bajo su influencia.
—Haremos todo lo que podamos para ayudarla —continuó—, pero por ahora debemos actuar.
—¿Y qué se sup