Capitulo 8. Un beso y una amiga
Llegó a la casa a las cinco de la tarde, hoy de verdad estoy molida. Me miró en el espejo y veo como mi pómulo está morado. En fin al menos no tengo una conmoción cerebral, pienso y suspiro después.
Fijo la vista en la cama, hay un pequeño paquete con una nota pegada:
Siento lo del teléfono
Siento lo del golpe
Siento ser un bruto
Algo es algo, abro el paquete y puedo ver qué se trata de un iPhone último modelo, no puedo aceptarlo, es un regalo demasiado caro, pero es que es tan bonito en ese co