La vieja villa Corpa se estaba preparando para recibir prontamente a sus invitadas. Vincenzo había decidido que las tres mujeres se instalaran en ese lugar, por dos razones fundamentales, primero porque de esa manera ella no estaría sola, y segundo para protegerlas a todas. Sentía que tanto Sofia como la abuela también estaban expuestas. Había recibido alguna información sobre los últimos acontecimientos y lo descubierto lo dejaba demasiado inquieto.
Andrés había cumplido con su palabra y tenía