En una comisaría cercana Mariana continuaba gritando a todo pulmón. Ella no podía aceptar lo que estaba ocurriendo. Era algo inaudito que su hermana hubiera logrado esa evidencia en su contra. No pensaba permitir que esa maldita le ganara, eso nunca. Era tanta su furia, y tanto el forcejeo ella terminó por sentir un intenso dolor en su vientre, sumado a un pequeño sangrado, que no era profuso, pero si existía. Esto obligó a los oficiales a trasladarla a un hospital.
Justo en el momento en el qu