Cuando llegaron a la altura de esa descarada las tres mujeres la miraron con absoluta furia, no había manera de contener el fuego que las quemaba por dentro y es que ellas se encontraban en el mismo infierno de odio y resentimiento.
_ No puedo creer que a este lugar ingresen personas tan descaradas, es evidente que han bajado su exclusivo nivel _ fueron las palabras lanzadas como daga de una Anahí que quería que todos escucharan lo que tenía que decir por lo que su tono era inusualmente muy ele