Mientras esto ocurría en el hospital una furiosa Anahí rompía todo a su paso al llegar a casa. Ella quería darle una lección a esa maldita de Dana, pero no había podido y todo lo había salido muy mal, pero eso solo la motivaba a seguir intentando, esa maldita mujer le había robado todo lo que le pertenecía y el único camino posible era la muerte, y si su Vincenzo se oponía, entonces él también tendría que morir. Ella ya estaba cansada de solo recibir rechazo de parte de ese hombre que le perten