Sofía se apartó de él con el ceño fruncido y, a decir verdad, bastante molesta, no podía entender qué de todo lo ocurrido era culpa de Dana.
_ ¿De qué hablas? _fue todo lo que alcanzó a decir, porque de inmediato Milena se abalanzó sobre ella intentando golpearla.
_ Tu y esa maldita de Dana son las culpables de que mi nieto esté muriendo _ claro que la mujer exageraba en gran manera.
Sofía solo la observó con detenimiento mientras era sostenida por su hermano. Esa mujer estaba realmente loca, y