La sala de juntas ya estaba llena cuando Madeleine entró.
Dieciséis firmas de todo el país habían enviado a sus mejores abogados para la presentación. La sala zumbaba con conversaciones en voz baja. Había carpetas apiladas sobre cada silla. Tres de las firmas habían llevado equipos completos vestidos con trajes a juego.
Madeleine había pasado toda la noche preparándose para aquella reunión. El proyecto de adquisición, el comité de revisión jurídica, el puesto en el panel que Harrison le había o