—Estamos arriba, Presidenta Casas. Si necesitas ayuda, no dudes en buscarnos.
Patricia pronunció algunas palabras y se levantó para irse. La presidenta Casas le agradeció y le pidió a su asistente que la acompañara, pero el asistente tardó mucho en regresar.
La conversación volvió al problema de Roxana, y la presidenta Casas dijo:
—Este asunto puede ser grande o pequeño. En estos años, has hecho una contribución significativa a la empresa, así que creo que no debería haber un problema important