POV Amara
El auto se deslizaba por las calles iluminadas de una forma casi irreal. Miraba el vidrio, viendo reflejos que no eran míos, sino de una mujer que apenas reconocía. El vestido brillaba en la tela costosa, pero yo me sentía desnuda, expuesta, vulnerable.
Dominic condujo en silencio por unos segundos, hasta que habló, con la voz baja, casi vacilante:
—No tienes que tener miedo.
Mi pecho se apretó. Lo miré, ese semblante sereno… pero lo sabía. Detrás de sus ojos claros, había el mismo to