POV Amara
La paz de la mañana pesaba sobre mí como una manta fría. Estaba sentada al borde de la cama, con los dedos entrelazados, mirando al suelo como si las respuestas que tanto necesitaba estuvieran escondidas entre las grietas del piso. Mi pecho parecía demasiado pequeño para contener tanta ansiedad.
Era el día de la consulta. El día en que escucharía el corazón de mi bebé por primera vez. Solo pensar en eso hacía que me sudaran las manos. Sabrina entró en la habitación sin llamar, como si