Adara
Algo pasaba, no era tonta, algo encontró Eros en los exámenes realizados. —Porque me percaté de cómo cambió su expresión, aunque luego la ocultó y cuando se miró con Alex, le pidió que no dijera nada. Algo encontraron en mi cuerpo. Y para colmo, hace una hora, Julián ingresó a la habitación, en su rostro vi su preocupación, no podía mentirme. El conocernos desde niños nos daba esa seguridad.
—¿Qué pasa, hija?
—Nada, mamá. Todo está bien.
Sentí su abrazo, y un recuerdo de la conversación